Dec 062018
 

Ruptura – Factograma I
Guiñol de agitación y periódico mural dedicados al tema de la reparación. Archivo de 80 piezas de repuesto (producción vernácula) mediado por un teatro guiñol. Exhibición basada en un taller desarrollado con los estudiantes de diseño Enrique Denis Muñoz y Freddy Octavio Rondó.
Alianza Francesa de La Habana.
Palacio Gomez, Paseo Prado n° 212 y Trocadero, Habana Vieja.
2 -12 de noviembre 2018
Titiriteros: Yilma Rodríguez Marqués y Enrique Denis Muñoz

 

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Más información: https://cu.ambafrance.org/Table-ronde-et-exposition-sur-l-innovation-par-le-recyclage-1714


RUPTURA. Factograma

Ernesto Oroza, Agosto-2018

“la tradición se rompe…pero cuesta trabajo” Leo Brouwer

“Ruptura. Factograma” es un archivo experimental de piezas de repuesto vernáculas fabricadas en Cuba. La investigación de campo, el registro y la puesta en escena final se integran a modo de un teatro guiñol de agitación dedicado al tema de la reparación.

“Ruptura – Factograma I” fue la primera presentación pública del proyecto y se desarrolló con apoyo de la Alianza Francesa de la Habana, desde el 19 de Octubre al 12 de Noviembre del 2018.

Para el 2019 “Ruptura” se proyecta como una puesta en escena que tiene como elemento central un conjunto de entre 70 y 80 títeres, que tendrán entre sus manos, cada uno, una pieza de repuesto (producción vernácula) adquirida en la isla. Concebido en la tradición del guiñol de agitación política (agit-guignol), “Ruptura” busca relacionar e incitar a los participantes de la expo—como “partes” de una maquinaria colectiva—a dialogar sobre el tema central y otros temas de interés común. “Ruptura” se propone como un archivo (de piezas de repuesto) que puede ser manipulado por el público, el cual se convierte, por medio de esta manipulación, en actor de la obra.

Completan la puesta en escena disímiles materiales visuales impresos como carteles alusivos, signos y textos, tabloides, fotografías, bibliografía; así como objetos que pueden ser asumidos como retablos, sillas alteradas y archivos de sonido.

Dos elementos visuales caracterizaron la puesta en escena de la Alianza Francesa:

  • Hoja impresa en gradientes del rojo al verde-azul, que transita por amarillo. Esta hoja (25”x18.5”) se produce en las imprentas estatales, fuera del horario laboral. Su comercialización ocurre, por lo general, en tiendas para creadores populares ubicadas en la Ciudad de la Habana, a un precio de 5 pesos cubanos cada uno. Se emplea para forrar cuadernos escolares, como papel de regalo y en tareas de decoración. En “Ruptura – Factograma I” esta hoja impresa operó como un recurso táctico para integrar la puesta en escena y como un índice de desvío o détournement.
  • Pintura de color óxido rojo con base aceite y base agua. El color invade grandes sectores urbanos de la isla. En su origen, tiene una función profiláctica pues evita la corrosión de los metales (base de aceite), y sirve como pintura impermeable en construcciones (base de agua). En años recientes una versión producida en el país se distribuyó a precios módicos, por lo que su uso se expandió por las ciudades. El óxido rojo (base aceite) se comercializa en botellas de agua reusadas (500ml) por vendedores callejeros a un precio de entre 30 y 50 pesos cubanos (CUP). En Ruptura este color, renombrado en el proyecto como “rojo profiláctico” y “rojo taíno”, se aplicó a la cabeza y manos de los títeres como metáfora, e índice, de un proceso de especiación.

Breves notas sobre Reparación

La reparación es un fenómeno cultural dinámico e insurgente en la Cuba actual. El proceso involucra un amplio repertorio de tácticas productivas y sustitutivas (reuso, reinvención) desarrolladas por las familias para atravesar la continua crisis económica y política del país.

La reparación devuelve parcial o totalmente las características –técnicas, estructurales, de uso, función y apariencia– a un objeto que las perdió parcial o completamente. Se presenta como una dinámica conservadora, pero la reparación es un acto transgresor, que viola el carácter cerrado y elitista del objeto industrial contemporáneo. La reparación revisa y cuestiona desde prácticas artesanales objetos concebidos para cadenas de montaje tayloristas. Al abrir el objeto, repararlo y transformarlo, el conocimiento técnico obtenido se socializa entre vecinos. La reparación extiende el ciclo de vida del objeto, aplazando el acto de consumo.

El régimen económico cubano actual desarrolla prácticas propias del capitalismo monopolista de estado al controlar la importación, fabricación y distribución de productos. En los hogares coexisten objetos chinos, coreanos  y un remanente de objetos norteamericanos y soviéticos. Este limitado stock particularizó la reparación en Cuba y provocó una economía vernácula “subterránea” basada en la producción y distribución de piezas de repuesto.

Sobre el Factograma

“Ruptura – Factograma” está dedicada a abordar la reparación como un registro del presente, como una Factografía (concepto del escritor soviético Sergei Tretiakov). Desde esta perspectiva propone pensar las piezas de repuesto como registros objetivos, porque reproducen formas tecnológicas específicas. Las materias empleadas en la producción, por medio del reciclaje, registran los flujos y economías furtivas alrededor de la cultura del desecho en la isla: el plástico de un cesto de basura, robado del entorno urbano, deviene materia prima en la fabricación de aspas para ventiladores coreanos. La Reparación, en Cuba, es Factografía: opera como técnica de fijación objetiva (la pieza de repuesto es un precipitado de procesos laborales socializados).